—Señor Li, quédese tranquilo.
Dajun afirmó con confianza:
—Lidiar con estos novatos es como recoger algo con las manos.
—Muy bien —Li Yekai sonrió satisfecho—. Ahora todo depende de tu actuación.
Después, llamaron a un crupier que organizó tres dados para que Qin Jiang y Dajun los inspeccionaran. Una vez confirmaron que no había nada mal con los dados, el crupier los puso en el cubilete.
—El total de los tres dados es 'pequeño' si es menor de diez, y 'grande' de lo contrario. El primero en ganar dos rondas gana.
Después de que el crupier terminó de hablar, comenzó a agitar el cubilete.
Click-clack-click
Los dados continuamente colisionaban con el cubilete, emitiendo sonidos nítidos y agudos.
Dajun cerró sus ojos, escuchando atentamente y percibiendo los cambios de los dados con sus oídos.
Un experto en apuestas como él, hacía tiempo que podía identificar los resultados de grande y pequeño por el sonido.